“Estamos tan acostumbrados a disfrazarnos para los
demás, que al final nos disfrazamos para nosotros mismos”. (1613-1680) Escritor
francés.
Te enredas, te envuelve, lo
tomas y no puedes escapar. La epidemia que está destruyendo mentes, El
querer ser quien no eres se convierte en todo un caso.
Los jóvenes caen el mundo de “la perfección” y
cada día aumenta la exigencia en redes, las chicas de hoy no nos
aceptamos tal como somos, nos volvemos inseguras y buscamos la seguridad en las
redes sociales, competimos por tener un estatus, que al final
del día no aporta nada bueno a nuestra vida, porque se
convierte en vicio, en un círculo vicioso, un callejón sin salida.
Instagram es una aplicación creada para postear fotos de la vida cotidiana, se
estima que la mayoría de usuarios son mujeres y por lo tanto se
convierte en una plataforma pero muchas de las personas lo ven como un
medio de valoración donde los números es lo que más importa.
Chicas buscan ganar seguidores a
toda costa y entre más crece el número de followers,
más se alimenta el ego y la avaricia volviéndose inconformistas
cada día buscando más y más.
Muchos de nosotros miramos como “éxito”
tener miles y miles de likes, pero
para muchas personas esto representa una forma de auto “destrucción”
Así lo
expuso Essena O’Neill, una conocida chica en Instagram que
encantaba diariamente a sus más de 500 mil seguidores con sus fotografías.
“Solo me hacía ser más insegura de la opinión de los demás,
solía estar obsesionada con tener seguidores, porque estaba obsesionada con
gustarle a las personas, solo estaba feliz cuando a mi contenido le iba bien,
odio ese sentimiento de aprobación social, me parece liberador cuando no dejas
que las personas te definan. Estoy cambiando y me siento increíble”.
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| Foto de Essena O'Neill por Youtube. |

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