¿Quién no se ha dejado llevar por la influencia de la moda?
Los medios de comunicación se han encargado (gracias a la publicidad) de hacernos creer que tenemos la necesidad de tener alguna prenda de vestir, zapatos o accesorios. En algún momento de nuestra vida hemos caído en el juego de la mercadotecnia comprando lo que “todo mundo trae” solo para encajar o tal vez porque crees que te verás “cool”, al menos eso es lo que te hacen creer, pero seamos realistas, si echamos un vistazo al pasado notaremos que muchas de estas modas parecen ridículas y de cierta manera apenantes.
Para comprobarlo veamos lo que considero las peores modas de la historia.
Comencemos con lo que para mí representa la “máster” de las modas feas, “Tatuarse las cejas”. Esta moda tuvo su auge en los años 90’s, las chicas llevaban la ceja muy delgada, con forma puntiaguda y para rematar de forma permanente, a mi parecer este look te hacía lucir un poco agresiva, pues da el efecto “Sharpie”.
Otra moda que no puede faltar es el estilo “Ed Hardy”, los diseños son un homenaje al arte del tatuaje, pero para mi gusto es demasiado extravagante. Y así pudiera mencionar muchas más, como las botas con peluche que pareciera literalmente que traes un oso en tus pies. O ¿qué tal aquella moda que consistía en empaparnos el cabello con gel? o de “delinearse la boca con un tono más oscuro al del labial”,
Sin duda alguna no volvería a usar nada de lo anteriormente mencionado.
Pero ¿Cómo es que todo esto logró llenarnos el ojo en algún tiempo?
La respuesta es muy fácil. “chango ve, chango hace”, Estamos acostumbrados a creer que lo que hace la mayoría está bien, y que de igual manera lo debe de hacer todo el mundo. Muchas veces somos tan irracionales, dejamos de concienciar solo para lograr que alguien más nos acepte, y bueno he ahí el problema. Para que me entiendan les pondré un claro ejemplo: “El Kylie Jenner Lip Challenge”, por si no lo conoces, consiste en succionar tus labios con algún vaso o tubo hasta llegar al punto de hincharlos para poder tener el look de esta modelo. ¿Qué provecho tiene esto?, ninguno, al contrario las consecuencias son devastadoras, pues si no se tiene cuidado tus labios pueden llegar a reventarse, entonces yo me pregunto. ¿Qué tan difícil es detectar lo que nos conviene y lo que no, lo que nos va bien y lo que no? Si dejáramos de darle la oportunidad a los medios de manejarnos a su manera, si viéramos los programas, anuncios y revistas conscientemente y sacáramos solamente lo bueno, o más aún si nos informáramos, si leyéramos, tal vez pudiéramos tomar mejores decisiones en cuanto a lo que usamos o hacemos.





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