Millones de
personas estamos en contacto y compartiendo información las 24 horas del día y
ni siquiera hace falta conocerse personalmente. Sabemos que algo en Internet se
puede volver muy conocido de la noche a la mañana. Esto es lo que se llama que algo se haga viral. Un video, una
foto, una noticia o cualquier otra cosa, instantáneamente se puede ver en todas
partes de la red.
Ya sea una
foto o un video ridículo, una noticia de
alguien o algo que ha pasado recientemente. Puede ser un video musical con un
alto contenido polémico o una grabación hecha en el momento adecuado por
alguien. Lo cierto es que puede ser de cualquier temática por inaudita e
increíble que sea.
He observado que actualmente somos
influenciados por los temas de interés o tendencias del momento. Nos dedicamos
a hacer viral cualquier cosa; un claro ejemplo a señalar de lo más reciente, son
“Las familias naturales y el modelo tradicional”, antes de esto se viralizó la
visita de Donald Trump a México, la muerte de Juan Gabriel, el plagio de la
tesis de EPN, la imagen del niño de Siria que conmocionó al mundo, el bulying a
competidora de los juegos olímpicos, Save Marina Joyce, la alza al precio del
aguacate, la contienda por la reforma educativa en Oaxaca, Pray For Orlando. En
temas más humorísticos; la #ladycoma, #lady100pesos, #LadyCajero e infinidad de
#ladys más. Las frases “io k c no soy 100tifiko”, “Pa k kieres saber eso jaja
saludos” “Sé cómo José” “Kiki majens tumaiself”, “Que ching#e a su madre el
América”, el singular meme “Vamo a calmarno”, el perrito de snapchat, The Joker
y Harley Quinn, las personas únicas y
diferentes, los tacos, el día de cualquier cosa todos los días, Simsimi, Pokémon
Go, etc. Esto solo por mencionar algunas de las tendencias del 2016.
Existe una fiebre descomunal por el tema del
momento, sin embargo, con el paso de los días es cómo si jamás se hubiese
hablado de ello. Estamos embaucados en la plataforma digital, de tal forma que le
damos un interés e importancia superflua a los temas o tendencias. Damos vuelta
a la página y demostramos una gran indiferencia por las cosas de nuestro alrededor.
Hay temáticas que siempre han estado ahí,
vigentes, pero se tiene que viralizar para que le prestemos atención. Cuando el
tema llega a aburrirnos o volverse tedioso simplemente le restamos importancia
o se vuelve inadvertido.
¿Es que acaso nos estamos convirtiendo en seres
vanos? ¿A qué se debe esa necesidad de viralizar? ¿Por qué de un momento a otro
algo relevante pasa de ser inadvertido? ¿Cómo es que olvidamos las temáticas
con gran facilidad?


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