miércoles, 31 de agosto de 2016

Una mirada a Siria

Gracias a las redes sociales, podemos encontrar día a día diferente cantidad de contenido, incluyendo crudas imágenes de personas de otra parte del mundo sufriendo una situación en su lugar de origen. Tal es el caso de Omran Daqneesh, un niño sirio de la ciudad de Alepo que se ha dado a conocer gracias a la fotografía compartida por Raf Sanchez (reportero de the daily telegraph) quien según especificó en su cuenta de twitter, un doctor que se encontraba con el niño le mandó esta imagen que ofrece una vista real de la situación en la que miles de personas sirias viven actualmente. 
         "Las cámaras están preparadas para la demostración que ha de llevarse a la próxima feria de armas"  (texto extraído de "antología 100 poemas por Siria").                          
En esta fotografía que le ha dado la vuelta al mundo, podemos observar la aparente calma que muestra el niño, que podría ser interpretada como desconcierto o resignación. ¿Es normal para un niño sirio que su casa sea bombardeada? tal parece que para un niño como Omran, no es algo tan extraño de ver.

Pero, ¿cuál es el precio de la guerra? según el banco mundial se estima que el costo económico de la guerra en Siria se eleva a unos 35 mil millones de dólares. Todo esto tomando en cuenta los daños materiales en sectores educativos, de salud, de transporte, etcétera. Pero hay un precio más grande que está pagando la población siria, que es la vida de su gente. 

¿Cuál es el verdadero precio de la guerra? una gran cantidad de crímenes contra la humanidad tales como el deceso de 142 niños en Alepo durante el último mes, niños como el hermano mayor de Omran a quien tuvo que decirle adiós, más de 250.000 personas fallecidas y 11 millones desplazadas tras 5 años de guerra. Una vida de miedo y miseria, un país donde los niños nacen en el seno del egoísmo del hombre, en un contexto deshumanizado.


Dibujo hecho por un niño refugiado,
 compartido por la policía de Passau, Alemania.
Podemos recordar el caso de Aylan Kurdi, el pequeño niño sirio encontrado muerto en la orilla del mar que conmovió al mundo el septiembre del año pasado. La fotografía de Nilüfer Demir logró manifestar de forma impactante la crisis humanitaria en la que se encuentra Siria. En el caso de Aylan, sus padres buscaban darle otra vida lejos de la violencia de su país, país en el cual siguen muriendo niños y adultos presas de la guerra.

Es verdaderamente lamentable saber de este tipo de actos violentos que toman lugar en un contexto real, sin embargo, es importante no ignorar su existencia. Si bien existe una increíble respuesta social cuando este tipo de crudas fotografías sacan a la luz el retrato de lo inocuo en medio de la coacción, también persiste una cierta costumbre de tomar como algo "normal" la noticia de personas sirias muriendo, como algo que ya no impacta. 

¿Es que hemos de necesitar la imagen de un niño muerto para ofrecerle una mirada a Siria?

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